La repetición consiste en fijarse en los objetos más usados

Llegó el otoño y no ha comenzado a hacer frio, y dado que ahora ha empezado a diluviar, las personas que tienen plantas en su hogar de ninguna manera van a tener que regar. Las viviendas que están lejos del centro urbano van a ser las que tendrán plantas en sus propiedades y a sus propietarios destinamos este escrito.

Para poder crear el jardín bonito sería necesario valorar los aspectos que vienen a continuación: el orden de los elementos, la repetición, la proporción y el estilo. A continuación vamos a hablar de cada uno de los aspectos:

La proporción en el jardín va a ser la que establece el tamaño de las cosas dentro de un paisaje, sobre todo entre las flores y el entorno de pozos y sondeos. La estructura tiene el objetivo de crear armonía a los diseños. La personalidad se consigue utilizando la misma pauta en su formación. La repetición consiste en fijarse en los objetos más usados y que se familiaricen en el sitio y de este modo no haya desigualdades que impresionen a la vista.

Los aspectos principales de un jardín serán: La gradación de los integrantes que nos aclara el vínculo con el ámbito que nos rodea. El volumen de la composición al igual que las plantas que tenga tienen que amoldarse al lugar que tengamos disponible al igual que a las proporciones de nuestra casa.

El colorido que ponemos en el jardín es otro factor fundamental y es que tiene que haber armonía entre los elementos arquitectónicos, las plantas y el mobiliario. Tendríamos que apreciar que una escala de color proporciona armonía y por supuesto tonos distintos provocan discordancia. Podemos decantarnos por un huerto de flores de colores claros que producen un efecto más relajante o también de colores más animados con objeto de generar un entorno singular.

La tendencia en las líneas diremos que son otro de los aspectos primordiales que hay que tener en cuenta pues las

arqueadas y finas nos hacen recordar los huertos de flores ingleses, más románticos, y las trazados verticales y con angulos darán una imagen más formal.

El estilo y textura de los árboles y los muebles ha llegado a ser otro tema importante que hay que tener en cuenta. La textura inicita al sentido de la vista y del tacto al apreciar la plenitud de la obra.

Si necesitamos irrigar nuestras plantas, la mejor opción resulta ser la pequeña rociadura que produce una lluvia bastante delicada de cara a no hacer daño a las flores y plantas que son muy débiles. Se pone muy facilmente dado que las cañerias se encuentran en la parte externa al igual que bastantes piezas de este sistema de riego se van a usar también en el sistema de goteo. Debemos de poner los rociadores con una separación de dos o tres metros consiguiendo que cada rociador riegue a el de al lado.

Las cosas buenas del sistema de pequeña rociadura son: El perfecto cubrimiento de la irrigación de cara a una zona grande como por ejemplo un huerto de flores con pedruscos en el cual el goteo no va a ser funcional.

Vamos a utilizar muchos menos caños que en el goteo, y esto nos va a llevar a una mejor conservación de la instalación y también muchos menos gastos, se reduce el riesgo de que se partan e incluso el agua estará mucho mejor distribuida dado que precisamos bastantes menos rociadores.

Todos los rociadores están en lo alto y de ningún modo deben taparse como ocurre en el sistema por goteo y de esta forma serían mucho más estéticos.

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